De buena mañana. 26 de mayo. Blanco, prístino y puro.
(De buena mañana) Blanco, prístino y puro. - Un nuevo local gastronómico en Ávila se anuncia como genuino e histórico desde 1860. Supongo que algunos de mis antepasados ya estaban por la ciudad. Entré con curiosidad en el nuevo espacio y me llegó un olor a pintura y aglomerado barato. Hay entre los diseñadores de hostelería una obsesión por lo diáfano, una especie de vértigo de Marie Kondo donde nada moleste y todo sea blanco, prístino, puro. Miro a un lado y a otro y me da la sensación de estar en un local flexitariano o vegano de Malasaña para comerme un poke o una tostada de aguacate con kombucha. Una conocida mía, muy pija, me recomienda siempre las virtudes naturales de la Kombucha. A mí me suena a grupo terrorista de Malasia. En fin, si lo que importa es esa supresión del pasado, no entiendo que se incorpore el reclamo de la fundación decimonónica del establecimiento. O somos una cosa o somos otra. Yo sí me acuerdo de niño del local original. Era todo caoba, espejos y lámpa...