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De buena mañana. 6 de septiembre. Caoba.

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  (De buena mañana) Caoba. - Compré por probar una pintura caoba, densa, elegante y oscura, para pintar una puerta y, quien me ha visto y quien me ve, ya he gastado cuatro botes. No fue finalmente solo una puerta. El destino era una vieja casa que nadie ha mimado durante años. Como es tan antigua, descuidada y ruinosa, cualquier pequeño arreglo lo agradece aunque va resultando insaciable: pide más. Como un hijo caprichoso. Ahora píntame, ahora ajústame esto, arregla la gotera, ponme un mueble nuevo. He pasado el verano en estas vicisitudes. Si buscamos analogías psicológicas, a veces pienso que como soy adicto al chocolate, me ha entusiasmado meter el pincel en un líquido marrón tan espeso y desperdirgarlo con el pincel y la brocha por las vigas de madera. Umbral decía en un comienzo memorable: "Franco merienda chocolate con churros y firma sentencias de muerte". El poder hipnótico del chocolate y lo que se asemeja. Volvamos al bricolaje. Va pensando uno en el resultado olvid...

De buena mañana. 26 de mayo. Blanco, prístino y puro.

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  (De buena mañana) Blanco, prístino y puro. - Un nuevo local gastronómico en Ávila se anuncia como genuino e histórico desde 1860. Supongo que algunos de mis antepasados ya estaban por la ciudad. Entré con curiosidad en el nuevo espacio y me llegó un olor a pintura y aglomerado barato. Hay entre los diseñadores de hostelería una obsesión por lo diáfano, una especie de vértigo de Marie Kondo donde nada moleste y todo sea blanco, prístino, puro. Miro a un lado y a otro y me da la sensación de estar en un local flexitariano o vegano de Malasaña para comerme un poke o una tostada de aguacate con kombucha. Una conocida mía, muy pija, me recomienda siempre las virtudes naturales de la Kombucha. A mí me suena a grupo terrorista de Malasia. En fin, si lo que importa es esa supresión del pasado, no entiendo que se incorpore el reclamo de la fundación decimonónica del establecimiento. O somos una cosa o somos otra. Yo sí me acuerdo de niño del local original. Era todo caoba, espejos y lámpa...