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Mostrando las entradas etiquetadas como lectura

Club Diógenes. Diario de Ávila. 22 de julio. Libros muchos

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 La última columna de la temporada 2025/2026 puede leerse aquí:  

Luis Antonio de Villena en Ávila. Martes 16 de junio.

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 Luis Antonio de Villena presentará en Ávila este martes 16 de junio su nuevo libro publicado por Siruela. Una visión personal de los clásicos. En Palacio de los Serrano, sede de Fundación Ávila a las 19 horas. Entrada libre.

De buena mañana. 8 de septiembre. No leer.

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  (De buena mañana) No leer. - No sé qué es ser un influencer ni en qué momento se alcanza ese estado. Sé cuándo alguien consigue un título, es nombrado doctor, abre la puerta grande o conquista un Grand Slam, como Alcaraz anoche. Lo otro es difuso, arbitrario y me temo que pasajero. De todas las iniciativas que he llevado a cabo, poca influencia he constatado sino más bien lo contrario. Mucho trabajo y pocas nueces. Quizá la única (y alguien me dirá que son cifras parcas) es La despaciosidad . Muchos de los posts que publico bajo ese capote alcanzan fácilmente varios miles de visualizaciones. Y nada más. Tampoco ocurre algo significativo después ni me hago rico. En esta sección "de buena mañana", a veces se logran curiosas reacciones. Escribo para mí mismo, en una suerte de niebla literaria que no tiene que ver exactamente con la realidad. Hay gente, sin embargo, que se siente aludida. Como aquellos fieles que en los viajes de Juan Pablo II decían siembre "el papa me ha...

Free Tours. Club Diógenes. Artículo de El Diario de Ávila. 16 de julio.

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 En este enlace puede leerse mi artículo de la sección Club Diógenes de El Diario de Ávila: Free Tours

De buena mañana. 11 de agosto. El arte de no hacer nada.

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  (De buena mañana) El arte de no hacer nada. - Está mal visto no hacer nada. De adolescente me encantaba ese poema tan poco juvenil de Gil de Biedma que decía (cito de memoria): "no leer, no sufrir, no pagar cuentas y vivir como un noble arruinado entre las ruinas de mi inteligencia". Ha sido este pasado un curso intenso: además de los cursos habituales, me he enfrentado a una enseñanza nueva sobre la que tuve que construir sobre la marcha cimientos, andamiaje, forjados y tejado. Y en horario vespertino. Como para hacer algo después. Llega San Lorenzo como el primer aviso del fin del verano. Aún quedan nuevos toques. Apenas he viajado, no he escrito un libro nuevo, llevo una vida social de monje capuchino. Por contra, no me dan envidia las hordas que pasean por Santorini, Formentera o Matalascañas. Así que hago recuento de cosas nimias: - Cada atardecer veo acercarse sigilosamente un gato, que merodea con respeto por la estatua de Afrodita. No la toca ni la derriba. Le dejo ...

De buena mañana. 2 de junio. En su sitio.

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  (De buena mañana) En su sitio. - La plaza de toros de Las Ventas (llenazos a diario, resultados algo pobres en este San Isidro) funciona como un reloj. Lo que acontece en el interior forma parte de una liturgia antigua. Cambian los gustos, cambian los públicos y los actuantes pero la esencia es la misma. Resulta interesante comprobar esta liturgia fuera de la plaza, en las dos horas anteriores al comienzo del festejo. Y es que el aficionado se siente integrado en el rito y ha de realizar, aunque de forma más sencilla y menos supersticiosa que los toreros, sus particulares protocolos: el encuentro en tal recodo o junto a tal escultura, el café protocolario, la tertulia. Cada cual a su hora y en su sitio. Los críticos taurinos (Lorca, de El País, Barquerito, Inés Montano, Zabala, Aguado, Amorós...) van circulando casi una hora antes de forma solitaria. Lo hacen así como si no quisieran mezclarse con el público, evitando una contaminación de la crónica subsiguiente. Puntual, a las 1...

De buena mañana. 14 de mayo. El barrio reaparecido.

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  (De buena mañana) El barrio reaparecido. - A doscientos metros de mi casa hay un barrio especial. Un entramado de calles angostas, como un pueblo, pero sin ninguna belleza ni para vecinos ni visitantes casuales. Se ha quedado en medio del desparrame urbanístico que la ciudad de Ávila tuvo hacia la zona sur y al margen de la protección patrimonial del centro. Resulta difícil pasear por allí, apenas hay comercio y para meterte con el coche tienes que hacer malabares de conducción. Es algo oculto que, si se situara en Escocia, se llamaría Brigadoon, aquel pueblo encantador que aparecía una vez cada cierto número de años. Este Brigadoon curioso revive una vez al año, tal día como hoy. Son las fiestas de su ermita y de su Virgen, la cual mantienen con una devoción inusitada en una peculiar iglesia ya de corte casi renacentista. Es este edificio de granito una gota de belleza en unas calles anodinas. Y normalmente desérticas. Así que, donde uno sospechaba que solo habitaba una señora ...

De buena mañana. 27 marzo. 15 minutos.

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  (De buena mañana) 15 minutos. - Creo que no he tenido, y por suerte, 15 minutos de fama. Pero cada año tengo, por estas fechas, mi cuarto de hora extra de sueño. De las virtudes o despropósitos del cambio de hora no puedo hablar pues tiende a ser un mejunje interdisciplinar en el que intervienen tanto físicos como cosmonautas; de psicólogos emocionales a tertulianos de la televisión y hasta el portero de las casas de Chamberí y de Salamanca tiene su argumentadla queja. Yo que no soy nada, no tengo opinión de ello porque tampoco este cambio me crea un trauma. Ayer estaba leyendo a las ocho con una luz natural que pasaba gozosa, juguetona y primaveral por la ventana. Me quedé leyendo en la cama hasta las doce y algo y esta mañana he demorado quince minutos, los de Warhol, los de la fama, mi aterrizaje, mi toma en contacto con el suelo. Y tan pancho. No necesito cita para el psicólogo. - He leído en menos de un día el libro estrella del momento o, por lo menos, uno de esos que en l...

De buena mañana. 17 de noviembre. Hábitos matutinos.

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  (De buena mañana) Hábitos matutinos. - He tenido unos pocos años de crisis lectora . Tardaba varias semanas en despachar una novela que, en otro tiempo, me hubiera ocupado cuatro días. Se me acumulaban las lecturas, lo que se agravaba por mis compras compulsivas. Yo achacaba todo a la sobrecarga del trabajo, a primordiar este por encima de la vida privada: las clases de la mañana, los cursos de la tarde... Llegaban las once de la noche, que era mi tradicional hora mágica y lectora, y mis ojos apenas aguantaban pocas páginas. Una de las características de hacerse mayor, lo cual no tiene nada de malo, es que se te trastocan radicalmente los hábitos de sueño. Frente a otros tiempos pasados, a la horas de las brujas mi cuerpo me pide cama y oscuridad, por lo que tuve que sacrificar unas horas de lectura. No quiere decir que sea insomne. De hecho, hace poco le puse a las seis de la mañana un comentario a David Jiménez Torres, el autor del excelente y recomendable ensayo El mal dormir...