De buena mañana. 14 de julio. Un millón de sillas.
(De buena mañana) Un millón de sillas. - Hace muchos años viajé en un tren nocturno a Lisboa (no sé si eso existe ya). Te asignaban una litera, dormías si era posible y ya de buena mañana llegabas a la estación de Santa Apolonia. El motivo era un congreso de escritores titulado "La poesía y el mar". Uno de esos estertores de los viejos Ministerios de Cultura, que podían gastar y gastar. Allí estaba todo el mundo. Todos bien pagados. En el tren de ida no conocía a nadie. Cosa muy distinta, unos días después, fue el tren de vuelta donde una serie de jóvenes poetas (entonces lo era) agotamos los botellines de Oporto del coche restaurante. Era todo, en efecto, todavía de otro siglo: viajábamos aún sin internet pero con la curiosidad expandida. El caso es que tras parar el tren en la estación de Lisboa, bajé de mi coche y me dirigí a la parada de taxis para desplazarme al hotel. Coincidió aquello con una huelga de los taxistas y los pobres que andaban de servicios mínimos estab...