De buena mañana. 12 de noviembre. De corte y libros.
- (De buena mañana). De corte y libros. Esta entrada del diario ha sufrido un corte, se ha escrito en dos tandas. Comenzaba, de buena mañana de sábado, a escribir estas líneas, y otras pendientes, cuando unas gotas de agua con peso, fuertes y contundentes, presagiaron la tormenta . Uno no puede seguir escribiendo mientras afuera cae la lluvia con ímpetu juvenil, florecen como juguetes artificieros los relámpagos y te conmueve el esplendor olímpico del trueno. Zeus en la vida moderna. Las inclemencias del tiempo son pausas de la vida rutinaria, que conllevan una necesidad intrigante de asomarse a la ventana, ver las calles desiertas y compadecerte del pobre viandante que llegará a su destino maldiciendo de forma literal: maldita la hora en que salí de casa. - La tormenta más bella la viví hace unos pocos años en Venecia . Era un día de verano cálido pero no asfixiante cuando, de repente, entre las calles por las que viviera Ezra Pound, el escritor maldito, se abrió el telón de una...