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Mostrando las entradas etiquetadas como lotería

De buena mañana. 22 de diciembre. Saldrá el 8.

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  (De buena mañana) Saldrá el 8. - Mientras tomo un café, me aborda un hombre pequeño, diminuto, de hombros torcidos. Mira hacia arriba y me dice: tengo el 8. Va a salir mañana. Esbozo una sonrisa compasiva y le digo que no, que muchas gracIas. Se arrepentirá de no haber cogido el 8, insiste. A dos metros de la barra, dos trabajadores le hacen caso y le compran el 8. Puede que hoy se hagan ricos y se compren una casa, un coche nuevo de alta potencia, coman marisco y se cambien de novia o busquen una de reemplazo. Yo no tengo el 8. Tampoco sé qué tengo en ese bombo de las vanidades y la envidia. Y si juego algo, como nos ocurre a todos, habrá sido por envidia precautoria, una especie de riqueza condicional. Por si al otro le toca, que tú no seas menos. Lástima que no llevo el 8. En la puerta de los grandes almacenes el pequeño hombre recuenta sus boletos. Lo hace con brío, de manera ágil. Se guarda algunos billetes en los bolsillos del chaleco y coloca otros números delante. Se acer...

De buena mañana. 23 de diciembre. La pedrea.

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  (De buena mañana) La pedrea. - Salía yo de mi clase ayer por la tarde y escuché a un matrimonio discutir a la puerta de una administración de Lotería . Como apenas juego, el número del trabajo y poco más, el desembolso realizado apenas me crea dolor, habida cuenta de que las posibilidades de que toque son minúsculas. Andaba la buena señora recriminando a su marido elegir mal los números. El hombre se disculpaba diciendo que había sido la lotera quien escogió tal cifra a lo cual la mujer, erre que erre, se colocaba el abrigo y seguía con su sermón. El próximo lo elijo yo, dijo con tono de afectación y de desdicha. Yo la nombraría "seleccionadora universal de números que tocan". Y al marido le recomiendo que se vaya de casa, el pobre. - Unos niños, preadolescentes, en su primer día de vacaciones juntaban los dineros para ir a comprarse una hamburguesa y unas patatas fritas. No se aclaraban con las matemáticas: que no, que faltan veinte céntimos, tío que ahí te sobra, pon tú ...