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De buena mañana. 20 de septiembre. Cómo no querer a Antonio.

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(De buena mañana. Sábado 20) Cómo no querer a Antonio. - Los primeros mensajes llegaron hacia las cuatro de la tarde. Había muerto Antonio Rivero Taravillo Un hombre bueno. Un escritor total. Un voluntarioso insomne de la literatura. En la traducción, la biografía, el ensayo, la novela, la poesía. En todo. Y de tantas cosas que sabía. Ha habido una polémica reciente acerca de la inecuación entre lectura y bondad y, sin embargo, Antonio Rivero era un ejemplo perfecto de esta confluencia. Era un sabio lector, era un profundo escritor y era una persona bondadosa. Su casa y su biblioteca están en el centro de Sevilla. En la calle Habana. Y por allí he pasado muchas veces. Alguna vez me lo recriminó con su media sonrisa: tenías que haber llamado. Pero yo no quería molestar y menos en estos tiempos últimos en los que a Antonio se le quedó en las fotos una sonrisa forzada, una lucha por sobrevivir. Una de las últimas veces que nos escribimos, le dije: la próxima vez que vaya a Sevilla tomamo...

De buena mañana. 6 de septiembre. Caoba.

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  (De buena mañana) Caoba. - Compré por probar una pintura caoba, densa, elegante y oscura, para pintar una puerta y, quien me ha visto y quien me ve, ya he gastado cuatro botes. No fue finalmente solo una puerta. El destino era una vieja casa que nadie ha mimado durante años. Como es tan antigua, descuidada y ruinosa, cualquier pequeño arreglo lo agradece aunque va resultando insaciable: pide más. Como un hijo caprichoso. Ahora píntame, ahora ajústame esto, arregla la gotera, ponme un mueble nuevo. He pasado el verano en estas vicisitudes. Si buscamos analogías psicológicas, a veces pienso que como soy adicto al chocolate, me ha entusiasmado meter el pincel en un líquido marrón tan espeso y desperdirgarlo con el pincel y la brocha por las vigas de madera. Umbral decía en un comienzo memorable: "Franco merienda chocolate con churros y firma sentencias de muerte". El poder hipnótico del chocolate y lo que se asemeja. Volvamos al bricolaje. Va pensando uno en el resultado olvid...