De buena mañana. 2 de julio. Cuadernos de vacaciones.
(De buena mañana) Cuadernos de vacaciones. - Una ventaja enorme de los carnavales, de las procesiones y de las fiestas orgullosas es que si no quieres estar, te dejan el resto de la ciudad para ti solo. Un sevillano me decía que su momento favorito era el encendido de la Feria de Abril. No queda un títere ni una peineta por el centro. Ayer en Madrid lo mismo. Entre vacacionistas que salían bufando de la capital y los merodeadores del orgullo, que se concentraban en un par de barrios, quedó la ciudad vacía, solitaria y silenciosa. El horrible verano tiene siempre algunas cosas positivas. Sentado en una terraza a la sombra, algo solitaria, te dedicas a contemplar las pintas del personal. Hay algo desaforado en el verano, una suerte de reivindicación del feísmo en el atuendo que todo el mundo justifica en los rigores del calor, en el solazo, en el sudor y en el asfalto. A partir de los cuarenta años y de los treinta grados no queda nadie guapo en el verano. Ellos con unos pantalones...