(De buena mañana) Una lágrima. - De blanco y plata comparece la vicepresidenta y da cuenta, entre gimoteos, de que ha retirado tal y cual medalla. ¿A quién? ¿Al presidente de una república bananera? ¿A una folclórica? No. A unos cadáveres que llevan muertos más de cincuenta años. ¡Qué valor! ¡Qué arrojo! Supongo que le ha costado el esfuerzo de un Indiana Jones en busca de un arca perdida. A mi me trae al fresco que al dictador , que está más seco que un trozo envasado de mojama, le quiten hasta los calcetines. Pero supongo que en ese carácter retroactivo también habrán borrado los títulos de graduados o de bachilleratos, si los hubiere, y deberían plantearse quitarle el acta de diputada a un personaje tan siniestro como Pasionaria . Y, ya puestos, eliminar todos los títulos otorgados por Fernando VII , como, por ejemplo, el Ducado de Ciudad Rodrigo que ostentan aun los Wellington. En fin, que ayer una lágrima cayó en la arena, lolailo. Y ahí quedó todo. Después un ujier la limp...