De buena mañana. 3 de agosto. Una pequeña suerte de verano.
(De buena mañana) Una pequeña suerte de verano. - Envuelta primorosamente, me llega una publicación poética. Son apenas una docena de poemas en un formato que no solo invita a la lectura, sino a la contemplación y al toque deleitoso. Es algo que se ha perdido ya en los libros: el placer culpable de acariciar la rugosidad de la cubierta, el cuidado papel interior. Estéticamente es a su vez un lujo: dos tintas en la cubierta y esas hendiduras de los golpes de imprenta, como se hacía antes, como se hizo siempre. Vivimos tiempos rápidos y descuidados. El fontanero, el barista, la vecina del cuarto, el alumno torpe aquel que tuviste y que siempre pensaste que acabaría en Breaking bad, tienen, todos ellos, algo en común. Todos han publicado un libro y del que piensan que es, por supuesto, y sin rubor, el mejor de la historia. Son publicaciones horribles ya solo por el continente, perpetradas a menudo por ese gigante llamado Amazon. Ninguna suele valer la pena. Sus autores son pesados, ...