De buena mañana. 11 de enero. Nava en el calendario.

 (De buena mañana) Nava en el calendario.

- Decía aquella famosa canción que "cada nueve de noviembre, como siempre sin tarjeta...". No sé, no la recuerdo entera pero creo que alguien recibía flores de una manera subrepticia y algo espuria. Eran tiempos preinternet pero a todos nos ha quedado de entonces la imagen de que recibir algo no solicitado tiene un poco de maldición o de mal agüero. Mientras escribo estas líneas improvisadas, me llega un mensaje del sistema sanitario canario para recordarme que el día 21 tengo en Las Palmas un intervención quirúrgica en la rodilla. ¿Qué le pasa a mi rodilla? Si fuera en Londres a lo mejor iba. Y no hace una hora que una falsa dirección de Correos me invita a pinchar en un link para aceptar una multa.
A veces llegan otros envíos pertinentes y muy agradecidos. Como el que me ha enviado hace poco el alcalde de Milán, correspondiendo a mi tarjeta navideña. La cosa de los alcaldes no es ecuánime: los hay simpáticos y los hay desconsiderados. Me lo ha agradecido igualmente el alcalde de Nava de la Asunción, Segovia, pero no lo ha hecho (nunca lo hace) el alcalde de mi ciudad, a quien ese gesto de que uno de sus ciudadanos le felicite las pascuas debe parecerle un abuso como el ramo de flores de Cecilia. Anda que le ondulen, como decía otro cuplé.
- No en noviembre, sino a ocho de enero, siempre, y ya siempre, nos encaminamos a la Nava, a Nava de la Asunción, provincia de Segovia, cercana a Ávila, para conmemorar el aniversario del fallecimiento de uno de sus más ilustres vecinos (y ya morador eterno en el cementerio): Jaime Gil de Biedma. 23 años ya realizando ese camino, unos años de sol frío, otros bajo la ventisca, algunos bajo la nieve. Tiene la localidad en esa fecha, como en tantos sitios, esa calma gélida derivada del atracón de las fiestas. Apenas nos cruzamos con un alma pero en la calle principal nos deslumbran los leds y luminosos de un nuevo comercio que promete convertirte en agroinfluencer. No nos da tiempo a entrar, pero prometemos hacerlo.
Como cada año, no nos convoca un ramo de violetas sino esa sensación ya cierta de que de todo hace ya más de veinte años, como decía el propio Gil de Biedma. Pero lo habitual se hace a veces aventurero y sorpresivo, como ha ocurrido al dilucidarse el fallo del Premio Gil de Biedma. Al conocer los nombres de los ganadores nos encontramos el hallazgo: que un poema de corte místico, con leves alusiones a San Juan de la Cruz, lo ha escrito una chica de apellidos árabes de tan solo 18 años. Que un poema dedicado a la Nava lo ha escrito un colombiano de Alicante. Ambos datos generan sorpresa y alegría entre el público, desconcierto en el jurado y una sensación positiva de que aquí las cosas nunca son como imaginas y que en la juventud hay futuro, como había justos en Sodoma.
Como siempre, reparto entre el gentil público las últimas felicitaciones navideñas. Es allí donde cierro siempre el círculo de felicitaciones y la temporada festiva. El calendario personal tiene un hito en la Nava gracias al Ayuntamiento Nava de la Asunción
- Hacemos el camino de vuelta hablando de estas cosas y de otros menesteres y cotilleos literarios. Un año más hemos hecho nuestro trabajo de jurado (más de 600 poemas) y, con ello, lograr que una localidad segoviana salga en los medios por algo que no sea una tragedia o la pura especulación política. Y como se acostumbra, volveremos allí el 31 de enero a la entrega de los premios. Estáis invitados.
© Texto y fotos David Ferrer, 2026. Excepto foto del acto del fallo tomada por Amador Marugán Arribas
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