(De buena mañana) Ser mesa, ser vaca, ser ceniza. - Como era el más joven de los congregados, me tocó ser presidente de la mesa de votaciones. Ser joven a estas alturas no es un privilegio sino la simple constatación numérica de que los allí congregados eran unos pocos o muchos años mayor que yo. Como nunca me ha tocado participar en una mesa electoral, y esta en definitiva era sobre algo querido y estimado, las elecciones de Alumni , la asociación de antiguos alumnos de la Universidad de Salamanca, acepté el reto con fervor y diligencia. En menos de una hora finiquitamos las votaciones, los recuentos y las actas ante la mirada agradecida de los presentes, la mayoría por encima de los sesenta, y que me agradecieron por ese día ser un poquito más joven. Y ser mesa por un rato. - Cuando salí de este trámite, las calles del centro estaban llenas de una turba extraña. Grupúsculos jóvenes o ya no tan jóvenes que patrullaban vestidos de policías, de enfermeras pornográficas o de vacas...