(De buena mañana). Errar, corregir. - Justo ayer comentaba con alguien que se echaba de menos el artículo semanal de Javier Marías . Estará recuperándose, dijimos. Normalmente, antes que el periódico, abría temprano el suplemento dominical preguntándome a quien atizaría o de qué se sentiría insatisfecho. No habrá más artículos, aunque podemos imaginar los temas o personajillos a los que habría zaherido con su peculiar estilo. - Javier Marías es un escritor de otro tiempo. Para las personas podemos utilizar el pasado, para los creadores, cuya obra permanece, es lícito usar el presente. Sus novelas no son fáciles y te buscan, merodean como timadores hasta que encuentras el tiempo, la actitud de enfrentarte a ellas. La última, Tomas Nevinson, pasó casi un año de reposo en la repisa de mi cama. En abril de este año un día la reabrí y fue todo luz, pólvora, avidez por concluirla. Cuatro días. Para los que éramos jóvenes en los noventa, Todas las almas y Corazón tan blanco fueron dos e...
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